Señu, señu,
aquí tengo mi poema, se llama:
Más madera!!!!
Mierda
El tren (el de vapor) se ha salido de las vías.
—¿Dónde vamos?
¡Madre mía!
Menuda porquería.
El tren está bajando la ladera.
¿Será eso del amor una quimera?
Que me traigan
Más madera!!!!
El maquinista no deja de echar (como un enajenado mental) más madera al interior de esa boca de metal,
de esa lengua de fuego.
Más madera dentro del fogón.
Demasiado polvorón.
Demasiada candela.
La realidad no se ve, el humo nos ciega,
noto que la vida nos doblega.
—¿A dónde vamos?
Los operarios, con hachas, destrozan el último vagón
tratan con ahínco de alimentar al fogón,
(Es el último vagón que queda).
Llegados a este punto sólo anhelas más madera.
El tren se precipita por la acera:
«Nos estamos destruyendo Sebastián»
«Nos estamos destruyendo María Elena»
Pues aquí huele a mar.
Mira,
el puerto,
los barcos,
las gaviotas,
las ratas que saltan de los barcos.
Y una impresora que le dice a la otra:
¿Esta hoja es tuya o es impresión mía?
Escucha esto:
Primero duele, después da una rabia que te cagas y al final te ríes, así se supera una crisis, es lo que hay, cuanto antes mejor.
No hay dolor.
Tengo una newsletter.
Aquí abajo,
Allí no hay poemas,
hay consejos sobre motivación, liderazgo,… son diarios.
No te apuntes si lo que quieres es quemar más madera,
gratis suscribirse, gratis darse de baja, gratis una meditación en mp3 que doy de regalo,
5 minutos,
«Meditación tranquila (efecto tila)».
En la newsletter cada día trataré de venderte algo.